El municipio cedió en comodato parte de una vecinal para que siga funcionando una cooperativa de trabajo

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Es INTRADE, de Rawson. El plantel, dedicado a la gastronomía, está integrado por jóvenes con discapacidad. “La tarea que realizan es loable”, valoró la intendenta Rossana Artero. Operará en el barrio San Ramón.

El municipio de Rawson, a partir de una decisión atinada de la intendenta Rossana Artero, impidió que una cooperativa de trabajo quedé sin inmueble, lo que posibilitaba a la entidad operar en el rubro gastronómico, y firmó este miércoles en comodato un espacio del edificio de la vecinal del barrio San Ramón para que continúe en actividad. El contrato tendrá una vigencia de 5 años.

La rúbrica de las clausulas establecidas en el instrumento legal se efectuó ante la presencia de la intendenta Artero, quien remarcó “la loable tarea” que desempeña la cooperativa INTRADE (Inclusión, Trabajo, y Derecho Limitada) al incorporar personas con discapacidad. Alrededor de 16 operarios trabajan en la institución desde 2016, y es sostenida por 22 socios.

INTRADE explota el rubro gastronómico. Y de acuerdo a lo firmado, la cesión autorizada por el municipio comprende una parte del inmueble asentado en un terreno que se identifica catastralmente como parte de la Manzana 70, Sector 6, Circunscripción 1, lugar donde funciona en Centro Comunitario del barrio San Ramón, domiciliado en Neculqueo y Estrada.

El contrato facultará a la cooperativa a desarrollar “en forma exclusiva y excluyente” un emprendimiento gastronómico, no pudiendo dar otro destino.

Luego de la firma, Artero comentó que la cooperativa “funcionaba de manera provisoria en Legislatura, en un espacio cedido. Esta prestación que venían haciendo se terminó, entonces decidimos disponer de un espacio físico para que continúen trabajando”.

En esta línea, “tengo que agradecer la predisposición de la presidente del barrio San Ramón, Norma Montesinos, porque cedió un espacio del Centro Comunitario para que los chicos puedan realizar el trabajo”. Con el documento en mano, “tendrán asegurado un espacio donde funcionar”, afirmó.

La cooperativa conversó con la intendenta la posibilidad “de algunos elementos que les falta para funcionar”. Además, contó Artero, “solicitaron un terreno, y justamente con esto de que no pagarán más alquiler, podrán ahorrar para construir su espacio”.

Una esperanza

El presidente de la entidad, Nicolás Rodríguez, recordó que “estuvimos trabajando desde octubre del año pasado la posibilidad de sumarnos a una asociación vecinal, ya que nos estábamos quedando sin el espacio para seguir trabajando. En diciembre, Norma Cerrudo (subsecretaria de Gobierno y Participación Ciudadana), nos dio la noticia que ya estaban trabajando sobre el tema y la semana pasada, gracias a Dios, nos dio la noticia que consiguió un sector del edificio de la vecinal del barrio San Ramón”.

Antes de la rúbrica del contrato con la Municipalidad, relató Rodríguez, “estábamos bajo un alquiler de locación, se nos hacía imposible pagarlo y continuar en ese lugar; gracias a Dios pudimos sumarnos a la vecinal para trabajar en conjunto”.